martes, 7 de febrero de 2012

CINE DE VERANO

Eramos muy jóvenes y en verano teníamos mucho tiempo libre. Como a todos los jóvenes, en aquellos años, nos gustaba salir  de excursión, organizar guateques con merienda o cena incluidas y, sobre todo acercarnos por la noche al cine de verano del pueblo. Nuestras madres nos preparaban un suculento bocadillo que solíamos intercambiar y la bebida nos la comprábamos en el bar adosado al cine y de postre, un helado. Era fantástico porque podíamos salir y entrar del bar al cine sin perder el hilo de la película, aunque, frecuentemente, perdíamos el sitio y nuestra mejor amiga ya se había sentado al lado del chico con el que hablábamos intentando hacer lo posible para gustarle y poder llegar a la vuelta de nuestras vacaciones diciendo "tengo novio".
Seguramente Olivia Newton Jhon o Paul Newman fueron testigos de nuestras primeras declaraciones de amor  al oído y de los primeros besos robados ante la gran pantalla, bajo las estrellas.

5 comentarios:

  1. Amparo, muy chulo!! Maravillosos cines de verano!!

    ResponderEliminar
  2. Cierto, muy bonito. Quizá: "como a todos los jóvenes".

    ResponderEliminar
  3. Me encantaban los cines de verano. En Torrevieja ya no queda ninguno, jo... Trabajé, sí ya os lo he contado cientos de veces, lo sé, pero bueno, trabajé en uno y recuerdo que una vez el proyeccionista se bebió alguna cerveza de más y cuando cambió el rollo de película se desparramó por el suelo. Ese día salimos a las cinco de la mañana... Ay, qué tiempos... Me ha gustado mucho tu artículo Amparo!!!

    ResponderEliminar